Por Cuahuitl

Pausibles destiempos
donde el ayer, la historia
guardaron reposo
recostados en las inmensas ventanas
de anhelos secretos;
resguardados tras la noche de madera
tras los enramados corchetes
que suspenden el vuelo de las miradas.
En un vuelco todo es,
en un vuelco todo huele,
en un vuelco trepan cadenciosas las engalanadas tropas;
defendiendo los silencios,
humedeciendo los ojos cerrados y
las almas que han pasado
tras sus piedras ancianas,
tras sus esquinas de ensueño,
tras el mundo de los recuerdos,
tras los reencuentros sorpresivos…
las andanzas taciturnas de los espíritus perpetuos.
