Por Lucho Morales

Dios creó al mundo en siete días. Le dio vida a los animales y plantas; organizó montañas, piedras, lagos y mares. Esculpió al hombre y lo liberó. Todo esto en tan sólo siete días.
Tal vez éste será el único record Guinness que jamás será roto, porque en sietes días no se construye ni una casa. Ese tiempo sólo nos sirve para vivir en segmentos llamados semana.
De lunes a viernes y en ocasiones hasta el sábado, la mayor parte del ser humano dedica el tiempo a trabajar en lo que no le gusta. A despertarse temprano y llegar tarde a casa. Cansado, con hambre y con sueño. De esas veces que uno no sabe qué hacer primero, si dormir ó comer.
Y todo ese desgaste para qué.
Si los ricos ya son ricos, y los pobres somos pobres… lo más justo sería trabajar cuatro días y descansar tres, intercalados. Una iniciativa de ley que se apruebe en todo el mundo. Doy por hecho que sería más productivo nuestro desempeño en el trabajo.
Y no es pereza la mía, es coraje por lo mal que nos gobiernan. En un pedazo de mundo que no les pertenece y quieren hacer de nosotros mano de obra barata, y de nuestras riquezas naturales, su riqueza económica.
Y no. El mundo no se puede crear en siete días, pero si unos cuantos se disponen, sí se puede arruinar en una semana.
-
rahellibreros reblogged this from letras-sincorbata
-
rahellibreros likes this
-
l-univers likes this
-
letras-sincorbata posted this